|  CAMPAÑAS

Ama y vive la justicia

Presentación

Esperanza A través de las campañas institucionales de los últimos años, Cáritas ha anunciado un cambio de época y de modelo social, que sólo es posible desde un cambio profundo de conciencia de las personas, de la sociedad.

De este modo, la campaña «Una sociedad con valores es una sociedad con futuro» anunciaba en los albores de la crisis económica, social y financiera, la importancia de reorientar los valores de nuestra sociedad, personales y colectivos, para construir una sociedad con un horizonte arraigado en los valores universales del respeto a la diversidad, la gratuidad, la comunión, la fraternidad.., y concluía transmitiendo un mensaje directo a la persona, «Las cosas importantes nacen del corazón», queriendo dejar claro que una sociedad sólo tendrá futuro si hunde sus raíces en la persona y en el lenguaje común universal del corazón, que nos identifica como seres humanos, todos iguales en derechos y en dignidad.

La campaña «Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir» pretendía dar un paso más, proponiendo pautas y claves para un modelo de sociedad alternativo y a contracorriente de las conductas que orientan nuestra forma de vivir, en cuanto al desarrollo y sostenibilidad del planeta, la economía de la gratuidad, nuestra relación con el trabajo y el modelo de convivencia en el que poníamos en cuestión el uso del tiempo, del ocio, nuestros hábitos de consumo y la calidad de nuestras relaciones sociales.

Esta campaña era una invitación rotunda a replantearnos la vida desde la sencillez y la libertad que nos permite dignificar nuestra vida dependiente de los bienes materiales para hacer posible la dignidad de las personas que careciendo de ellos, ni siquiera pueden acceder a los derechos más elementales para, sencillamente, vivir con dignidad.

Esta campaña se cerraba en clave de Esperanza, dando testimonio de que ese cambio de mentalidad, de conciencia, esa vuelta a la sencillez que nos vuelve más personas, más fraternas, está ya aquí entre nosotros. Esa esperanza vive en cada persona, en cada ser humano de todos los rincones, pero sobre todo, vive en los más pobres, en los excluidos, en los fracasados que conviven con nosotros desde los márgenes del camino, y sólo podemos descubrirla si construimos espacios comunes con y desde ellos.

Como una paso más, la próxima campaña institucional, que se desarrollará en el periodo 2014-2017, se presenta bajo el tema "AMA Y VIVE LA JUSTICIA"

Ama y vive la justicia

«Buscad ante todo el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura» (Mt 6, 33).

Ante la urgencia de la realidad en la que vivimos a menudo se nos olvida dónde estamos, por qué y para qué estamos, la fuente de nuestra misión e identidad que es la que alimenta el sentido de nuestra acción.

El Modelo de Acción Social de Cáritas (MAS) es nuestra hoja de ruta, sustenta nuestro ser y quehacer, nuestra identidad y acción, muestra el camino para encarnar la Buena Noticia en el tiempo de hoy.

Nuestra época está marcada por el hambre y las desigualdades sociales. La exclusión de las personas y las familias más pobres crece de forma escandalosa frente a una cultura del despilfarro y del consumo que se ha globalizado de forma vertiginosa, restando valor a la vida humana y al significado de su dignidad.

La dignidad de las personas, en tanto somos hijos e hijas de Dios, es el principal valor que sustenta nuestra identidad y acción. Las personas son un fin en sí mismas y la dignidad es inseparable del hecho mismo de vivir. Somos seres humanos dotados de potencialidades, y todos somos responsables y tenemos capacidades para recrear el mundo, a imagen del Dios que nos ha creado. Descubriéndose amado por Dios, el ser humano comprende su propia dignidad trascendente, aprende a contentarse consigo mismo y a salir al encuentro del otro creando una red fraterna y solidaria de relaciones humanizadoras.

Todo hombre, toda mujer, lleva en su interior el deseo profundo de una vida plena, feliz, y en él, el anhelo de una fraternidad universal que nos invita a la comunión con los otros, al encuentro y a la acogida, al descubrirnos parte de una familia común. Esta familia humana de la que somos parte habita una misma Tierra, planeta y casa de todos, y compartimos un destino común. Llevamos en la memoria de nuestra identidad, a pesar de la diversidad de etnias, sociedades y culturas, la vocación de formar una comunidad de hermanos que se acogen recíprocamente y se preocupan los unos de los otros.

Sin embargo la historia de nuestra existencia nos muestra las huellas del olvido continuado y permanente de esta vocación y hoy nos arrastra por la corriente de la «globalización de la indiferencia», que sin darnos cuenta normaliza el sufrimiento del otro y nos lo sirve «a la carta» a través de cualquier medio de comunicación.

El fenómeno de la globalización, protagonista de nuestro tiempo, nos acerca a los demás, pero no nos hace hermanos. Es más, las numerosas situaciones de desigualdad, de pobreza y de injusticia revelan una profunda falta de fraternidad, además de una falta de cultura de la solidaridad.

Estamos próximos a un 2015 lleno de retos, verdadero punto de inflexión para evaluar un comienzo de siglo convulso e incierto. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la campaña de lucha contra el hambre «Alimentos para todos», la campaña europea «Nadie sin hogar» —de la que somos un activo principal—, que demanda vivienda digna y derechos humanos para las personas sin hogar, serán algunas de las asignaturas que probablemente no pasarán el examen. El aumento imparable de la pobreza y el hambre se han instalado en nuestras sociedades del norte y del sur, facilitando un caldo de cultivo explosivo para el aumento de la desigualdad, la violencia, la enfermedad.

Ante esta realidad que nos toca vivir, los cristianos de todos los rincones de la Tierra estamos llamados a hacer posible la esperanza del Reino de Dios en medio del dolor de su Pueblo. Y la esperanza sólo puede ser posible cuando todas las personas nos miremos unos a otros vestidos de la misma dignidad que nos configura hombres y mujeres integrantes de una familia humana común, por encima de creencias, ideologías, etnias, lenguas, culturas, y seamos capaces de restablecer la relación entre nosotros y con el mundo desde el amor y la justicia.

Es el momento de volver a las fuentes, a las raíces de nuestra esencia e identidad, para recordarlas y actuar en consecuencia.

Estructura trienal de la campaña

Bajo el lema "Ama y vive la justicia, común para los tres años un sublema centrará cada año los contenidos de los mensajes y materiales de sensibilización.

A continuación presentamos los ejes de cada uno de estos años con una idea fuerza que orientará cada periodo.

2014-2015. Primer año centrado en la persona y sus derechos perdidos que han dado lugar a nuevos rostros de pobrezas: «¿Qué has hecho (qué haces) con tu hermano?» (Gen 4,9). Quién es el otro, quién es la persona para nosotros; la persona y su dignidad; cómo acompañamos, cuidamos, qué necesita…; la persona como centro, la fraternidad que nos interpela. La pérdida de derechos. Nuestra respuesta ante el sufrimiento del otro. «¿Acaso soy yo guardián de mi hermano?»(Gen 4,9) vs «La respuesta del Buen Samaritano (Lc 10,25-37).

2015-2016. Segundo año: «Practica la justicia»; parafraseando a Miqueas, «practica la justicia, ama la misericordia y camina humildemente con tu Dios» (Mi 6,8). Lo que significa desde Cáritas practicar la justicia, practicar el derecho. Nos centraríamos en la acción directa, en la acción transformadora, la denuncia profética.

2016-2017. Tercer año: «Llamados a ser en común». Centralidad de la comunidad, del compromiso, de la participación. El amor trasciende, supera la justicia, se hace comunión y construye comunidad. Una comunidad que se pone en marcha, contracorriente, que da testimonio de su fe con sus obras, con su manera de ser y hacer. Sal y luz. A continuación desarrollamos la propuesta de Fundamentación que sustentará el desarrollo de los contenidos de la próxima campaña.

 
  •  
  •  
     
     
     
     
     
  • Boletines

     
     
     
     
     
Web Analytics