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Lunes, 10 Octubre 2016 12:10

Más de 150 personas participaron el viernes en el VI Encuentro de la Acción contra el Paro

Con ocasión de la conmemoración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, la Iglesia de Sevilla celebró el pasado viernes en el salón de actos del Seminario Metropolitano el VI Encuentro Diocesano de la Acción Conjunta Contra el paro, con el que se da continuidad al proyecto de lucha contra el paro que varias delegaciones e instituciones diocesanas iniciaron hace tres años.

El encuentro, convocado bajo el lema de la campaña "Iglesia unida por el Trabajo Decente", contó con la participación de más 150 personas, y se centró en la ponencia "El trabajo, un nuevo desafío económico y étcio", ofrecida por el economista y teólogo Enrique Lluch.

En su intervención, Lluch reflexionó sobre algunos retos económicos planteados en la actualidad en el mercado del trabajo, incidió en el proceso de precarización laboral y recordó algunas claves primordiales del trabajo decente, entre ellas la necesidad de un salario digno que cubra las necesidades de las personas.

En su línea de reflexión, el ponente destacó algunas propuestas fundamentales para un giro de ciento ochenta grados en la tendencia a la precarización laboral. Por un lado, reclamó un cambio en la mentalidad empresarial, con iniciativas como las evaluaciones éticas de las empresas o la promoción de su función social. Por otro, se refirió también a la responsabilidad de los compradores y su papel protagonista, "porque pueden elegir comprar los productos de una empresa reduccionista o de una que valore y dignifique el trabajo de sus empleados".

Para concluir, Enrique Lluch apeló a un cambio social y cultural que, aunque lento, es necesario para devolver al trabajo el valor que tiene y la dignidad que merece, y que pasa por el cambio de mentalidad de cada individuo.

Tras la ponencia y un momento de diálogo abierto con los asistentes, el delegado diocesano de Pastoral Obrera, Diego Márquez, explicó la campaña "Iglesia unida por el Trabajo Decente", con la que la Iglesia pretende informar, sensibilizar y colaborar con la realidad del desempleo y el trabajo digno. Junto a la campaña, se presentaron también los nuevos materiales de trabajo que la Acción contra el Paro desarrollará durante el curso en diferentes centros y parroquias de la diócesis. Los materiales están disponibles en la sección de la iniciativa en Archisevilla.org.

Para finalizar, Antonio Muñoz, miembro de la Acción contra el Paro, leyó el manifiesto con el que las entidades organizadoras han querido denunciar la precariedad laboral y la sangrante realidad de desempleo y las consecuencias que esta situación provoca en las personas que lo padecen.

Iglesia por un trabajo decente y acción contra el paro

El VI Encuentro de la Acción contra el Paro se celebró el viernes con ocasión de la conmemoración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Esta jornada, cuya celebración hunde sus raíces en la exhortación de Juan Pablo II -en mayo de 2000- a "constituir en el mundo una coalición en favor del trabajo digno", es convocada desde 2008 por la Confederación Sindical Internacional (CSI), con el respaldo de la Organización Internacional del Trabajo y de cientos de organizaciones sociales, sindicales y ciudadanas en todo el mundo.

Desde hace dos años, en respuesta a las llamadas del papa Francisco al compromiso eclesial por el trabajo decente, diversas diócesis españolas se suman a su conmemoración en torno a las propuestas de la iniciativa "Iglesia unida por el Trabajo Decente", promovida por Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, JEC, y JOC con el apoyo de decenas de organizaciones católicas en todo el país. En esta ocasión, la campaña ha desplegado un intenso programa de iniciativas reinvindicativas y de sensibilización, centradas en la defensa y la protección activa del derecho al trabajo digno y decente, en más de 40 ciudades.

El encuentro de la Acción contra el Paro ha supuesto nuevamente -por tercer año consecutivo desde que esta iniciativa se fijó como prioridad pastoral de la Archidiócesis- un espacio de reflexión, oración y llamamiento a toda la comunidad cristiana y a la sociedad en general a luchar por el derecho al trabajo. Esta iniciativa, que se mantendrá como prioridad de la diócesis en la nueva programación pastoral. está promovida por las delegaciones de Pastoral Social–Justicia y Paz, Migraciones, Cáritas Diocesana, Pastoral Obrera, Pastoral Penitenciaria, Fundación Cardenal Marcelo Espínola, HOAC, Hermandades del Trabajo, Movimiento Cultural Cristiano, Movimiento de los Focolares y la representación en Sevilla de la CONFER.

 

 


MANIFIESTO "IGLESIA DE SEVILLA UNIDA POR EL TRABAJO DECENTE"

El Papa Francisco nos está apremiando continuamente para que vivamos la misericordia en el mundo del trabajo, porque el trabajo es clave para la persona, la familia y la sociedad: “No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo” .

En todo el mundo el trabajo se ha convertido en mercancía a pesar de ser la actividad principal con capacidad de crear riqueza y dignificar al ser humano. Esto ha generado mucha pobreza y desigualdad: El 10% de la población mundial acapara el 85% de la riqueza mundial y, de ellos, el 1% concentra el 50% de toda la riqueza .

Algunas manifestaciones de este problema en Sevilla y en Andalucía son: En Sevilla, el 27,1% está en paro. 89.900 hogares tienen a todos sus miembros desocupados, 196.800 personas viven en estos hogares. El 33,60 % de los que trabajan tienen un contrato temporal y 96.900 están subempleados. En Andalucía, el 29,07 está en paro (1.161,100 personas). Casi un millón de personas (894.400) viven en hogares en los que todos están parados. El 35,6% de los que trabajan tienen un contrato temporal, y 364.900 son subempleados. Esto es especialmente preocupante en el caso de los jóvenes andaluces: El 68,8 % de los jóvenes entre 16 y 19 años y el 56,7% de los que tienen entre 20 y 24 años están parados .

El desempleo, la precariedad y la pérdida creciente de los derechos asociados al trabajo han deteriorado gravemente la vida personal, familiar y social y son un atentado contra la dignidad de la persona. El problema es que esta nueva realidad del trabajo ha venido para quedarse, y no puede haber solución cuando el empleo que se crea es precario, mal pagado y sin derechos. Debemos conocer y difundir que las causas profundas de esta situación se encuentran en un sistema económico mundial que subordina la sagrada dignidad de la persona al dinero, una economía que mata, como el dice el Papa Francisco. Por ello, los parados de nuestros barrios y los niños esclavizados en las fábricas de Bangladehs son víctimas del mismo sistema económico. No habrá solución para este problema sin denunciar a este sistema y a las instituciones nacionales e internacionales que lo apoyan y lo defienden. Es necesario exigir la prioridad del trabajo sobre el capital para construir un trabajo digno. Igualmente es apremiante hacer efectivo el destino universal de los bienes, tarea que para la Iglesia “es un deber social grave y urgente” .

Preocupado por esta problemática, San Juan Pablo II lanzó un llamamiento para “una coalición mundial a favor del trabajo decente” . Y Benedicto XVI, apoyó esta iniciativa “como aspiración de las familias en todos los países del mundo” y explicó qué entendemos la Iglesia como “Trabajo Decente”: Para que un trabajo sea decente, escribió, tiene que ser expresión de la dignidad esencial de todo ser humano. Esto quiere decir:

“un trabajo libremente elegido, que asocie a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; que haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación;
que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; que permita a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación o padecen enfermedad” .

El Papa Francisco nos ha dicho que hay solución, que “El desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima de la persona” , y ha urgido a las autoridades de la Santa Sede, a las organizaciones de inspiración católica y a las congregaciones religiosas para que se impliquen en la tarea de extender la preocupación por el trabajo decente y promuevan iniciativas de concienciación y denuncia sobre esta cuestión.

Respondiendo a esta llamada del Papa Francisco, en España, en 2015, CARITAS, CONFER, HOAC, JUSTICIA y PAZ, JEC y JOC, apoyados por más de sesenta organizaciones eclesiales, han iniciado este trabajo para hacer extensible a toda la Iglesia en España la preocupación y la lucha por un trabajo decente.

Ahora, la “Acción conjunta contra el Paro” de nuestra diócesis, hemos decidido acoger esta iniciativa en defensa del trabajo decente.

PARA ELLO NOS COMPROMETEMOS Y OS PEDIMOS:

-Apoyo y colaboración para extender la preocupación por el trabajo decente a toda la iglesia diocesana, -parroquias, asociaciones, movimiento, congregaciones, hermandades…- pues somos conscientes de que está en juego la sagrada dignidad de la persona.

-Discernimiento y, en su caso, apoyo y difusión de los eventos relacionados con la defensa del trabajo decente organizados por la Iglesia en Sevilla.

-Visibilizar y denunciar en los diferentes medios de comunicación la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la pérdida de derechos laborales y sociales que esto supone.

Sevilla, octubre de 2016 

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