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Martes, 13 Junio 2017 15:12

Cáritas Diocesana de Sevilla atendió a 17.477 familias en 2016

La entidad de la Iglesia hace balance y denuncia la consolidación de una fractura social marcada por el desempleo y la precariedad laboral. El desarrollo de su acción social supuso una inversión de 5.211.918€, un 20,8% más que el año anterior.

 Los responsables de Cáritas Diocesana de Sevilla presentaron en rueda de prensa la Memoria 2016. En ella, don Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla, agradeció y destacó la importancia y el compromiso de los donantes, los 2.908 voluntarios, 82 técnicos y las 246 Cáritas parroquiales que forman la red de Cáritas Diocesana. “Hay aún mucho dolor y personas que sufren en nuestros barrios, es necesario estar con ellos, hay que “estar con los más pobres”, comentó.

“El comienzo de la recuperación económica no significa la superación de la crisis social”

Así comenzó su intervención el director de Cáritas Sevilla, Mariano Pérez de Ayala, que subrayó las circunstancias sociales que han provocado la asistencia de la entidad a 17.477 familias en 2016, y que ha supuesto un impacto en 59.111 personas. Entre las causas principales se encuentran las altas tasas de desempleo y la precariedad laboral. Pérez de Ayala comentó que esta situación genera y consolida la pobreza. Muchas familias en ocasiones no pueden cubrir sus necesidades más básicas porque “se da la paradoja de tener trabajo y no poder eludir la pobreza”. Y es que Sevilla es la quinta capital con la tasa de población en riesgo de pobreza más alta de España*(1) y cuenta con un 26,37% de tasa de paro*(2).

Alimentación y vivienda, las principales demandas

Auxiliadora González, Secretaria General de la organización, exopuso que, frente a esta situación, las Cáritas parroquiales, encargadas de acoger a las personas que solicitan algún tipo de ayuda, respondieron el pasado año con una inversión de 3.240.032 € en atención primaria, de la que un 74% está destinado a alimentación y vivienda.

También destacó la importancia del trabajo de estas Cáritas por proporcionar herramientas de desarrollo personal según las necesidades de las personas, algo que se materializa en los 62 proyectos de atención específica dirigidos a infancia y juventud, mujeres, mayores, inmigrantes y personas sin hogar, en los que participaron un total de 2.284 personas.

Las personas que acuden a Cáritas

El perfil de las personas que demanda ayuda es muy heterogéneo, según indicó Auxiliadora. Suelen ser familias y personas sometidas a condiciones y procesos severos de desvinculación y desestructuración familiar y/o social, aunque también acuden muchas personas socialmente normalizadas e integradas que sufren paro de larga duración, desprotección social, bajos niveles de formación, cargas familiares o graves situaciones de endeudamiento.

Los datos de cáritas constatan la consolidación de la fractura social

Aunque la “presión asistencial” en las Cáritas parroquiales han disminuido debido a una ligera mejora de la situación económica, desde la entidad afirman que la cronificación y la intensificación de la pobrezade miles de familias sevillanas aún persiste y que la “aparente salida de la crisis” está siendo precaria y hacia la precariedad. “Los porcentajes de intervenciones y la inversión en recursos básicos y vivienda se mantienen en niveles muy altos desde 2008, lo que demuestra una grave situación de carencia y de dificultad en la búsqueda de alternativas y soluciones permanentes, distintas de las asistenciales”.

La atención a colectivos en situación de vulnerabilidad

Auxiliadora González resaltó también la labor de atención a los colectivos con necesidades específicas desde los programas que desarrolla Cáritas Diocesana de Sevilla y que están dedicados a inmigrantes, personas sin hogar, empleo y proyectos de economía solidaria.

La Secretaria puso en valor la aportación de todos los socios, donantes y comunidades cristianas que en 2016, sumaron el 70,9 % del total de los ingresos de ese año (4.940.264, 05€). “Este esfuerzo ha permitido a la entidad seguir trabajando en la promoción de la persona a través de estos programas y en el desarrollo del resto de sus actividades”. Para ello, Cáritas Diocesana de Sevilla invirtió el pasado año 5.211.918,20€, un 20,8% más que en 2015. De esta cantidad, el 32.5% (1.694.939,43 euros) se invirtió en la acción en territorios (Cáritas parroquiales); el 31,5% en acciones para la inclusión social (1.115.732 euros) y el 12,6% en empleo (662.850,01 euros). El resto de la inversión se destinó a Cooperación Internacional, Servicios Generales, Administración y Comunicación.

El empleo, prioridad en la labor de Cáritas

Mariano Pérez de Ayala quiso destacar también la clara apuesta que ha hecho Cáritas por el empleo. Tal es así, que las acciones más significativas de 2016 están relacionadas con este campo. Desde la creación del Centro Diocesano de Empleo (que atendió a 1.788 personas el año pasado, y gracias al cual han encontrado trabajo 111), hasta la consolidación de proyectos de economía solidaria como son la empresa de inserción Bioalverde SL y el Proyecto Textil, que lograron crear 11 puestos de trabajo; sin olvidar la participación en la Acción Conjunta contra el Paro, iniciativa de distintas entidades de la Iglesia por el trabajo decente y la lucha contra el desempleo.

Para finalizar, el director de Cáritas Diocesana ha reclamado a la Administración la mejora de las políticas de empleo y acceso a la vivienda para la gente que tiene mayor dificultad. Así también, aprovechando la proximidad de la celebración del Día de la Caridad, día del Corpus, Péres de Ayala ha realizado un llamamiento a la sociedad a ser parte de la solución de la pobreza y a colaborar con Cáritas en el compromiso de la construcción de una sociedad más justa y participativa. 

 
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