Miércoles, 16 Enero 2019 12:33

‘Aproximación’ de la historia de Cáritas Diocesana de Sevilla en las Jornadas de la Historia de la Iglesia en Andalucía

Las XII Jornadas de la Historia de la Iglesia en Andalucía, que organiza la cátedra Marcelo Spínola del Centro de Estudios Teológicos, llegaron a su ecuador con la ponencia ‘Una primera aproximación a la historia de Cáritas Diocesana de Sevilla’ que realizaron Pedro Ruiz Morcillo, secretario general de Cáritas Diocesana de Sevilla, y Joaquín Cano Umbría, técnico de Cáritas Diocesana de Sevilla del Departamento de Comunicación. 
 
 
El director de Cáritas Diocesana de Sevilla, Mariano Pérez de Ayala, hizo de maestro de ceremonias para introducir a los dos ponentes, destacando la labor de investigación que habían realizado ambos durante los meses previos para conseguir redactar unos documentos que llevaban tras de sí mucha historia.
 
El secretario general fue el primero en tomar la palabra para hablar de los orígenes de Cáritas Diocesana de Sevilla, que se pueden extender hasta los años 1954. En esta primera etapa, con el cardenal Segura se produjeron los primeros pasos, marcados por sus profundas convicciones de la necesaria resacralización de la vida social y diocesaneidad de la Iglesia. Son en los años 1946-47 cuando las cosas comienzan a cambiar: en el Congreso Diocesano de Caridad, celebrado en el 47, es cuando se ordenan las bases de la ‘Organización de la Caridad’ en la Archidiócesis de Sevilla y el obispo se alinea en  trayectoria de la mayoría de las diócesis, aunque siempre abundando en la especificidad diocesana de su pastoral social.
 
La organización de la Caridad era el fin principal del congreso, por lo que  las consecuencias fueron inmediatas. En este sentido, entre los hechos y actos más destacados se pueden citar que se abrió la Casa de la Caridad Diocesana en la calle San Gregorio, los Secretariados parroquiales y el Secretariado Diocesano de Caridad, origen de lo que hoy conocemos como las Cáritas parroquiales, que trajeron consigo muchísimas actuaciones asistenciales (alimenticias, de vestido, hogar, salud, etc…), especialmente con motivo de las inundaciones de 1948. En 1951 se puso en marcha la Tómbola Virgen de los Reyes, que continuó de 1952 a 1954 como un recurso fundamental de aquella época; apareció el Patronato del Hogar de Nazaret y las barriadas de la Caridad Diocesana.
 
Periodo de institucionalización
 
Con la intervención de Joaquín Cano, se avanzó desde 1955 hasta la actualidad. Es a mediados de los años 50 cuando Cáritas Diocesana de Sevilla vive un periodo de institucionalización, proceso que se puede representar en cuatro etapas: la de constitución (1955-59), una de instalación (1959-62), el primer gran desarrollo donde se produce un crecimiento tranquilo y progresivo (1962-73), y el Sínodo Hispalense de 1973 donde Cáritas Diocesana de Sevilla se abre a nuevas demandas pastorales. 
 
En estos periodos también se producen hechos y acontecimientos muy interesantes en la historia de Cáritas Diocesana de Sevilla. Se puede empezar destacando el 23 de abril de 1955, cuando la diocesana sevillana se encuadra en Cáritas Española con el cardenal Bueno Monreal en la Archidiócesis de Sevilla: en el texto se alude a nuevos cometidos como la distribución de alimentos (ayuda social americana, que no fue gestionada en Cáritas Diocesana de Sevilla hasta febrero de 1962) o ideas muy interesantes que llegan a nuestros días como que “la caridad nunca será verdadera si no se tiene en cuenta la justicia”. 
 
El que fuera presidente de Cáritas Española a comienzos de los 60, Jesús García Valcárcel, visita por esta época la Archidiócesis de Sevilla y presenta las líneas de una gran campaña de Caridad. Esta visita es fundamental para el proceso de instalación de Cáritas Diocesana de Sevilla. Precisamente, en 1960 se produce la gran primera acción de Caridad, el día del Corpus Christi, que supone mucho trabajo en los preparativos y en la que se redacta una carta cuyas primeras palabras son ya historia, “venerable hermano y querido amigo, por favor, no tire sin leer esta modesta carta”. 
 
En esta segunda época también se producen otras actuaciones significativas en Cáritas Diocesana de Sevilla como la redacción de la Hoja de Caridad y boletín propio, tres campañas logísticas, colonias de verano, o atender más de 400 solicitudes. 
 
La tercera etapa llega con lo que se puede denominar la nueva Cáritas de 1962. Se consolida la estructura organizativa, de servicios, equipos, las tareas, plantilla… constituyéndose también una línea permanente de acción (asistencia individual y para familias y misiones de promoción colectiva).
 
Con el Sínodo Hispalense (1973) y apertura a nuevas demandas pastorales, estas irán creciendo con el paso de los años y avanzando hasta llegar a la década de los 90, momento en el que se asienta Cáritas Diocesana de Sevilla y las Cáritas parroquiales tal y como las conocemos hoy en día. 
 
Hasta aquí la ponencia de nuestros compañeros, que supieron, como su propio nombre indicaba, dar una aproximación de la historia de Cáritas Diocesana de Sevilla, de la que a partir de este primer trabajo se podrá profundizar en la herencia recibida de la multitud de hermanos para ampliar y perfeccionar con mayor eficacia y entrega las tareas de Cáritas Diocesana de Sevilla en favor de los pobres y excluidos.