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Más de 400 voluntarios en la XVIII Escuela de Otoño "Felipe Cecilia"
El encuentro se ha celebrado en Pilas y ha contado con las ponencias de Tony Catalá, Sebastián Mora y Carmen Castrejón.
Sebastián Mora, Secretario general de Cáritas Española: “Tenemos que sacar a la luz el dolor y sufrimiento de tantos, no podemos callar la dignidad arrastrada del hermano”.
Bajo el lema “El desafío de elegir”, Cáritas Diocesana de Sevilla ha celebrado este fin de semana la XVIII Escuela de Otoño. El encuentro ha contado con la participación de más de 400 voluntarios, una cifra récord hasta el momento. Los participantes, procedentes de toda la zona diocesana, han tenido la oportunidad de reflexionar, compartir y cuestionar la realidad social actual desde la experiencia como voluntarios de la institución.
Más de 400 voluntarios en la XVIII Escuela de Otoño "Felipe Cecilia"
El encuentro se ha celebrado en Pilas y ha contado con las ponencias de Tony Catalá, Sebastián Mora y Carmen Castrejón.
Sebastián Mora, Secretario general de Cáritas Española: “Tenemos que sacar a la luz el dolor y sufrimiento de tantos, no podemos callar la dignidad arrastrada del hermano”.
Bajo el lema “El desafío de elegir”, Cáritas Diocesana de Sevilla ha celebrado este fin de semana la XVIII Escuela de Otoño. El encuentro ha contado con la participación de más de 400 voluntarios, una cifra récord hasta el momento. Los participantes, procedentes de toda la zona diocesana, han tenido la oportunidad de reflexionar, compartir y cuestionar la realidad social actual desde la experiencia como voluntarios de la institución.
El pasado viernes, el arzobispo de Sevilla, D. Juan José Asenjo, inauguró la escuela animando a los voluntarios a continuar su labor dentro de la Iglesia y a seguir dando respuesta a la necesidad de los pobres: “Debería darnos vergüenza el dolor y el sufrimiento de tantas familias a causa de la crisis”. También añadió: “Agradezco la apuesta y el compromiso de los voluntarios… No trabajamos por humanitarismo, lo hacemos porque vemos en nuestros hermanos el rostro de Jesús”.
Tras la intervención del obispo, Mariano Pérez de Ayala, Director de Cáritas Diocesana, dio paso a la ponencia de Tony Catalá, sacerdote Jesuita y profesor de Ciencias Religiosas en Valencia. En su discurso hizo un llamamiento a la radicalidad del anuncio del Evangelio: “El anuncio de Jesús no puede hacerse de cualquier manera. Jesús no trafica con el dolor de la gente porque es capaz de aliviar el sufrimiento de las criaturas sin dañar su dignidad”. “No podemos resucitar muertos, pero podemos acompañar al que está solo”, dijo.
La jornada del sábado comenzó con la celebración de la eucaristía, presidida por el obispo auxiliar, D. Santiago Gómez. Tras esta, Sebastián Mora, Secretario General de Cáritas Española, profundizó acerca de la función del voluntario dentro de la institución. Bajo el título “Salida hacia las periferias: presencia, diálogo y discernimiento”, Sebastián quiso hacer hincapié en la necesidad de estar, acompañar y sumergirse en la realidad del necesitado para saber el camino a tomar desde la labor caritativa: “No podemos negar las periferias”. “Nuestro primer escenario es la presencia, el estar”, añadió. También transmitió la necesidad de hacer saber la realidad social que existe en España: “Tenemos que sacar a la luz el dolor y el sufrimiento de tantos, no podemos callar la dignidad arrastrada del hermano, aunque nos malinterpreten”.
Durante la mañana del domingo, la educadora socia Carmen Castrejón, fue la encargada de exponer las bases de un discernimiento que lleve al voluntario a descubrir cuáles son las necesidades de las personas a las que ayudan. El cierre del encuentro vino de la mano de Kiko Lorenzo, Coordinador del Equipo de Estudios de Cáritas Española. Él fue el encargado de presentar y exponer el VII Informe Foessa sobre exclusión y desarrollo social en España.
Además de los espacios formativos, los participantes de la escuela han tenido tiempos para orar, convivir y compartir por grupos las conclusiones de las ponencias y la realidad que experimentan desde su voluntariado. Siempre desde un clima fraternal y con la mirada puesta en los más necesitados.

