Nuestras noticias
Que nuestro hermano sea el motivo para que nuestra vida sea entregada y derramada como la de Jesús. Por un corazón fortalecido en Dios y no endurecido por nuestro propio yo.
Que nuestro hermano sea el motivo para que nuestra vida sea entregada y derramada como la de Jesús. Por un corazón fortalecido en Dios y no endurecido por nuestro propio yo.