Nuestras noticias
Cuando llegamos a una edad mayor, en una sociedad competitiva y que busca la rentabilidad y beneficio, las limitaciones físicas y laborales provocan la soledad de la persona anciana.
Cáritas, a través de las distintas parroquias de la Archidiócesis, valora la aportación de talentos de las personas mayores, gracias al patrimonio de experiencias, conocimientos y enseñanzas que atesora el anciano. Para ello se fomenta la acogida y la solidaridad de la comunidad parroquial con la población mayor y la participación de éstos en la vida comunitaria y se despiertan, avivan y mantienen la actividad personal.
Se trabaja con ellos en talleres de habilidades personales y grupales, de salud, culturales, relación y convivencias, elaboración de prendas con fin solidario, participación en los actos religiosos y vida comunitaria de las parroquias y encuentros diocesanos de proyectos.
Al atardecer de la vida, no se apagan las luces, pues el amor no se agota ni se disminuye y el don de la vejez, no es solo un tesoro para la persona que la disfruta, sino para la misma sociedad, que se enriquece con lo que representan, ofrecen y aportan los mayores.

