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El informe pone de relieve la tragedia a la que se enfrentan cientos de miles de personas que tratan de encontrar protección en Europa. Mujeres, hombres y niños que escapan de la guerra, la represión y la violación de los derechos humanos, y está recurriendo a Europa con la esperanza de encontrar un refugio seguro. En cambio, muchos de ellos apenas están encontrando obstáculos burocráticos, y una negación inasumible de las normas de protección y de acogida.
En el informe, Cáritas Europa se refiere particularmente a esta falta de solidaridad: "la idea de rechazar a las personas fuera de Europa crea un peligroso e injustificable precedente para el futuro". "El plan europeo para cerrar las fronteras a las personas necesitadas de protección internacional liquida el derecho a reclamar y pedir asilo garantizado por la Convención de Ginebra".
En su informe, Caritas Europa insta a la UE garantizar el derecho de asilo, el cumplimiento de la legalidad internacional y la preservación de los derechos derechos humanos de migrantes y refugiados.
33.218 firnas de apoyo conseguidas en 72 horas
Por su parte, representantes de Cáritas, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz entregaron, también el jueves, en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, las 33.218 firmas de apoyo registradas durante la campaña "Tenemos 72 horas para actuar", realizada en rechazo al acuerdo UE-Turquía y en solicitud de protección y acogida en Europa para migrantes y refugiados.
Las entidades de Iglesia promotoras de la campaña han manifestado su satisfacción por que la movilización popular haya contribuido al acuerdo de las fuerza parlamentarias españolas. "Es un hecho muy positivo que todas las fuerzas políticas hayan sido sensibles al clamoroso rechazo al principio de acuerdo manifestado por la ciudadanía y numerosas instituciones".
En su campaña, Cáritas, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz están reclamando al Gobierno y a la UE la garantía de los derechos de asilo y protección, el respeto a la legalidad internacional, el estableciiento de vías migratorias legales y seguras, y una política justa de distribución y solidaridad con los refugiados entre los estados miembros.
Las cuatro entidades se mantendrán "especialmente vigilantes" frente "a la la deriva causada por el cierre de fronteras y el retroceso de derechos en la que se encuentra inmersa Europa".

