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Para ello, es necesario “activar un estilo de vida que nos lleve a ser agentes de transformación de nuestra sociedad, en los barrios, en todos los ámbitos, personales, laborales, familiares, y en todos los espacios donde convivimos con otros, así como a cuidar de nuestro planeta, nuestra casa común”. Porque “si somos capaces de lograr un equilibrio entre nuestra forma de vivir, de pensar y de actuar, lograremos mejorar nuestro entorno haciendo posible que nuestra huella sea sostenible y solidaria, capaz de transformar la realidad”.
Junto a la celebración litúrgica y comunitaria del Corpus Christi, el Día de Caridad es un momento propicio para reflexionar sobre el tipo de huellas que cada uno hemos dejado durante todo el año a nuestro entorno más próximo –en la familia, con los amigos, en el trabajo, en el tiempo libre— y en qué medida han servido para construir solidaridad, tejido social, respeto, sostenibilidad, paz.
Cáritas nos propone participar de manera solidaria en iniciativas ciudadanas orientadas al bien común y a asumir lo que es responsabilidad de todos para lograr una sociedad en armonía. De lo que se trata, en suma, es de “deja huellas de justicia a nuestro paso”. Los materiales de la campaña del Día de Caridad pueden ayudar a encontrar pistas y posibildidades para hacerlo.
En Sevilla, para algunas comunidades cristianas en cuyas localidades se preserva como día festivo, la celebración tuvo su anticipo este jueves, solemnidad litúrgica tradicional del Corpus Christi. En este sentido, Mariano Pérez de Ayala, Francisco Díaz y Fernando Ortega participaron en representación de la institución en la tradicional procesión sacramental celebrada durante la mañana del jueves en torno a la Catedral de Sevilla. Tanto durante la víspera del miércoles como durante la mañana del jueves, Cáritas Diocesana mantuvo instaladas varias meses informativas y de cuestación en la Catedral y en el entorno del recorrido de la procesión.
Vivir el Año Santo de la Misericordia
La campaña institucional de Cáritas, que, junto con el Corpus Christi, tiene otro de sus momentos fuertes en Navidad, coincide este año con la celebración del Año Santo de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco y cuyo sentido inspira de lleno los contenidos de la misma.
Como dice Francisco en su convocatoria del Jubileo de la Misericordia, “siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado».
La misericordia en la mirada al hermano
Es esa mirada con ojos sinceros al hermano donde la misericordia toma, también, el nombre de justicia, de esa justicia que se nos invita a practicar para dejar nuestra huella. Pero, ¿qué significa practicar la justicia? La respuesta está en la esencia misma del mensaje cristiano: amar al prójimo, a nuestros semejantes, como a uno mismo.
“Practicar la justicia —se explica en los materiales editados con motivo de la campaña— es hacerles lo que a ti te gustaría que te hicieran si estuvieras en su lugar. Es tratar con dignidad a todo ser humano, porque es de tu misma familia, la humana, hijo e hija de tu mismo Padre-Madre Dios. Es no quedar indiferente ante su sufrimiento y necesidad cuando le son arrebatados sus derechos, y no puede vivir dignamente por la injusticia de otros. Es movilizarse y actuar porque lo que a él le pasa, a mí me pasa, lo que a él le golpea, a mí me golpea”.
Defender la dignidad y los derechos de las personas
La celebración del Día de Caridad es también la cita anual en la que todas las parroquias invitan a apoyar, a través de la colecta dominical, a los fines y objetivos de Cáritas. La solemnidad del Corpus Christi es el momento en el que todas las Cáritas del país rinden cuentas sobre la actividad desarrollada a lo largo del año.
Son numerosas las convocatorias informativas que a lo largo de toda esta semana vienen protagonizando los equipos directivos de las Cáritas diocesanas para presentar sus memorias anuales de actividad. Esos eventos están sirviendo, asimismo, para analizar las características del impacto de la precariedad social en los territorios de sus respectivas diócesis y los retos que la desigualdad a los que las Cáritas están dando respuesta.
Como se recordará, Cáritas Diocesana de Sevilla presentó su Memoria anual el pasado martes.
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Las Cáritas diocesanas de nuestro país celebran el próximo domingo 29 de mayo el Día de Caridad, una jornada anual convocada por la Iglesia católica en España con motivo de la festividad del Corpus Christi. [