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En su homilia, monseñor Asenjo, que destacó la experiencia jubilar como "una profundísima experiencia de gracia para nuestras comunidades", animó a la comunidad diocesana a recibir las nuevas orientaciones pastorales que, como fruto, guiarán el camino de la Iglesia de Sevilla durante los próximos cinco años.
"La contemplación del rostro de Cristo -dijo el arzobispo-, que rezuma piedad, misericordia y amor ha llevado a muchos cristianos a abrir el corazón y a comprometerse ante situaciones de pobreza y sufrimiento, los enfermos, los ancianos, los sin techo y, especialmente los parados, adultos y jóvenes, tan numerosos entre nosotros". "Os pedimos a todos -dijo también- que os impliquéis en la recepción y aplicación de las Orientaciones Pastorales Diocesanas, siendo cierto que la historia del próximo quinquenio deberá ser escrita ante todo por el Señor, quien a través de su Espíritu, impulsa y da crecimiento a nuestros proyectos y quehaceres pastorales.
Nuevas orientaciones pastorales
Las Orientaciones Pastorales Diocesanas, que fueron entregadas a representantes de las distintas comunidades parroquiales y movimientos participantes en la clausura del Año de la Misericordia, fueron presentadas el pasado viernes en rueda de prensa por monseñor Asenjo y monseñor Gómez.
En la presentación, el arzobispo explicó la intención de integrar con ellas las tres redes que constituyen la Iglesia diocesana: la red que forman las parroquias, vertebrando todo el territorio de la Archidiócesis, la red de la vida consagrada, amplia y variada; y la red de los nuevos movimientos y de las múltiples asociaciones de fieles. "No se pretende programar la vida de todos, sino ofrecer orientaciones para un trabajo misionero realizado en comunión", subrayó.
Del mismo modo, se refirió al lema elegido, «Siempre adelante, porque el Señor espera; porque el hermano espera», una frase de san Junípero Serra que responde muy bien al pensamiento del Papa, cuando nos pide que seamos "una Iglesia en salida, una Iglesia misionera y convertida, desde la comunión y la corresponsabilidad".
Por su parte, el obispo auxiliar describió las cinco líneas de trabajo prioritarias trazadas en el documento: fortalecer el tejido comunitario de la Iglesia; desarrollar la iniciación cristiana y la catequesis; potenciar el servicio evangelizador de la piedad popular; cuidar la dimensión social de la evangelización y la opción por los pobres; y avanzar en la conversión misionera de los evangelizadores y en la reforma de las estructuras eclesiales.
En su intervención, monseñor Gómez Sierra se refirió particularmente a "la necesidad de hacerse presente en las periferias de la pobreza" y exhortó a Cáritas Diocesana a conocer "estos nichos concretos de pobreza y considerarlos como zonas privilegiadas de sus proyectos".


Más de cuatro mil fieles -procedentes de parroquias, comunidades, movimientos e instituciones eclesiales presentes en la diócesis- participaron ayer en la misa y la liturgia de