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Poco antes de Semana Santa, un pequeño grupo de parroquianos de Sanlúcar la Mayor tuvo una idea para poder colaborar con la acción de Cáritas en medio de la crisis sanitaria y social que nos está tocando vivir.
La iniciativa consistía en crear una cruz gigante a los pies de la parroquia de Santa María, compuesta de velas donadas por los vecinos del pueblo. Habían hablado previamente con Protección Civil para ver si era viable, quienes no dudaron en ofrecerse desde un primer momento para llevar a cabo la acción. Posteriormente se lo propusieron al párroco y, agradecido, se sumó junto al equipo de la Cáritas para movilizar al pueblo sanluqueño con entusiasmo.
Bajo el lema "Pon luz a nuestra Semana Santa", invitaron a través de las redes sociales a colaborar con la Cáritas parroquial con un donativo de un euro. A cambio, encenderían en su nombre una vela con una plegaria a los pies de la parroquia para formar esa gran cruz el Jueves Santo.
Así fue, desde el Domingo de Ramos hasta el Miércoles Santo, Protección Civil fue pasándose por las calles recogiendo los donativos y las peticiones que acompañarían la vela. Ese mismo día compraron las velas, una por cada persona que había colaborado. Y el mismo Jueves Santo por la tarde, formaron una gran cruz de velas encendidas frente a la parroquia, por donde pasan todas las cofradías. Fue tal el gesto, que decidieron mantenerlo hasta el Domingo de Resurrección.
El resultado: Mil velas encendidas en forma de cruz, como símbolo de vida en medio de tanta muerte, signo también de oración por los dolores de este mundo; alrededor de 3.000 euros recaudados y la gratitud de una Cáritas al ver su pueblo unido ante una complicada situación que está dejando atrás a muchas personas.
Todos los fondos irán destinados, a través de Cáritas, a cubrir las necesidades más básicas que están teniendo muchas familias del pueblo. Para ello, coordinados con cuatro supermercados, facilitarán la compra de estas familias según la necesidad y el número de miembros que la compongan.
Sin duda ha sido una Semana Santa diferente y que ninguno de los sanluqueños olvidará. No solo por la circunstancia, por no poder ver a sus imágenes en la calle, o no poder celebrar el Triduo Pascual en comunidad, también porque en medio de tanto dolor, soledad y desesperanza, verdaderamente Cristo ha pasado por el corazón de cada vecino y ha mostrado su grandeza. Pequeños milagros que ponen de manifiesto que Dios está vivo.
#LaCaridadNoCierra #CadaGestoCuenta

