Cáritas Diocesana

 

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Archivo de noticias • 09/06/20

Cáritas Diocesana de Sevilla atendió el pasado año a 43.135 personas con una inversión total de 8.058.183 €

La entidad llama a poner el foco en unos servicios sociales de calidad que garanticen la protección de las personas

Archivo de noticias • 09/06/20
Cáritas Diocesana de Sevilla atendió el pasado año a 43.135 personas con una inversión total de 8.058.183 €

La entidad llama a poner el foco en unos servicios sociales de calidad que garanticen la protección de las personas

Con motivo del Día de Caridad 2020, que celebraremos el próximo jueves, el obispo auxiliar don Santiago Gómez, y el director de Cáritas Diocesana de Sevilla, Mariano Pérez de Ayala, han presentado esta mañana en el Palacio Arzobispal, la Memoria 2019 de la organización caritativa de la Iglesia.

Mejoría económica desigual

El marco social en el que Cáritas Sevilla ha desarrollado su acción durante el año pasado ha venido marcado por altas tasas de desempleo y una profundización en un modelo laboral basado en la precariedad.

Con este escenario, ha realizado su acción durante el pasado año priorizando el acompañamiento a las personas más vulnerables, proporcionando recursos para ayudarles a salir de su situación o paliar la gravedad de la misma, adaptándolos a sus necesidades.

De esta forma, Cáritas en Sevilla ha continuado su atención a través de dos líneas principales:

 

251 Cáritas parroquiales al servicio de las personas

La archidiócesis de Sevilla cuenta con251 Cáritas parroquiales distribuidas por toda la provincia.En 2019 atendieron a 14.037 familias, con un impacto en 43.135 personas, a través de 106.312 intervenciones, lo que representa un 4% menos que el año anterior y un 22% menos que en 2015.

El perfil habitual respondió a personas, en su mayoría, españolas, en riesgo o situación de exclusión, con graves carencias educativas, desempleadosde larga duración, con precariedad laboral o trabajos esporádicos con escaso salario, bajos niveles de cualificación y escasa experiencia laboral. Tenían debilitados o carecían de redes de apoyo social y/o familiar. Con ingresos económicos insuficientes para hacer frente a las necesidades básicas de la vida diaria.

El 76,23% de las ayudasque prestaron las Cáritas parroquiales lo siguen acaparando la alimentación y recursos básicos, y los gastos derivados de la vivienda (suministros, alquileres, hipotecas). Un porcentaje muy similar a 2018.

 

Atención especializada para la promoción y el desarrollo de las personas

Esta es la segunda línea de trabajo que desarrolla Cáritas Diocesana con el fin de favorecer la inclusión a las personas atendiendo las necesidades específicas del colectivo al que pertenecen.

Así, Cáritas en Sevilla pone en valor cifras como los 138, de los 592 participantes del Programa de Empleo, que encontraron trabajo el pasado año, la atención a 529 personas sin hogar a través de los proyectos de atención en calle y el centro de atención integral ‘Amigo’; 303 mujeres en 17 proyectos específicos, 44 familias asesoradas en materia de Vivienda y Seguridad Social, 268 personas en proyectos de infancia y juventud, 205 migrantes en el proyecto de formación y acogida ‘Nazaret’ y 331 participantes en los proyectos de animación a personas mayores.

La Economía Social y Solidaria sigue siendo una prioridad en Cáritas para ofrecer oportunidades de inserción laboral a través de la empresa Bioalverde SL que, además de la explotación de un huerto y la venta de productos ecológicos, ha incorporado a su actividad el proyecto textil de recogida de ropa. Esta contrató a 16 personas en inserción, en 2019.

 

Ocho millones invertidos en personas

Cáritas Diocesana de Sevilla invirtió el año pasado un total de 8.058.183 €. Esta cifra es fruto de la inversión de los 5.140.840 € de Cáritas Diocesana y los 2.917343 € invertidos por las Cáritas parroquiales.

Cabe destacar que de esos 5.140.840 € millones que aporta Diocesana, el 57% se destinó a programas de promoción integral de las personas, inclusión social, el empleo y la economía social.

El desarrollo de nuestra acción y la inversión que dedicamos no sería posible sin el factor humano que hace posible que Cáritas esté al lado de quienes más lo necesitan.

A las puertas de celebrar la solemnidad del Corpus Christi, Día de la Caridad, queremos agradecer la dedicación de los 2.858 voluntarios y 83 técnicos con los que cuenta la entidad, y la colaboración de 38 empresas en 2019, que han permitido, de una u otra manera, facilitar recursos muy necesarios a muchas familias.

 

El coronavirus ha cambiado el escenario

En medio de esta situación y con una leve mejoría económica que se venía experimentando en los últimos años, aunque no estuviese llegando a todos por igual, ha irrumpido una crisis para la que nadie estaba preparado.

El virus ha paralizado la actividad de las personas a nivel mundial y, como siempre ocurre en todas las crisis, esta ha golpeado con más fuerza a los sectores más vulnerables de la población. En Cáritas hemos comprobado como una crisis, en un inicio de naturaleza eminentemente sanitaria, se ha convertido en pocos días en una crisis de hondo calado social.

Los datos arrojados por el Informe Foessa de Cáritas en 2019 advertían que, en Andalucía, un millón y medio de personas se encontraba en situación de exclusión social. De ellos, 770.000 vivían en exclusión severa, y de estos, 300.000 pertenecían al lado más extremo de la exclusión. A esta situación se sumaba un dato revelador: al menos un millón de personas más, que en esos momentos cubrían con más o menos dificultades sus necesidades, no podrían sobrevivir a otra crisis sin caer en la exclusión. Era la sociedad insegura, un sector de la población que, tras recuperarse de la anterior crisis, tenía debilitadas sus redes de apoyo y sus recursos.

El trabajo realizado durante este tiempo ha constatado la realidad que el Informe Foessa reflejaba. Hemos observado como las familias a las que veníamos atendiendo con regularidad han visto agravada su situación, necesitando un mayor número de intervenciones o aumentando los tipos de ayudas que les veníamos prestando.

Además, empezamos a recibir ya las demandas de nuevas familias que acuden a Cáritas por primera vez o han vuelto después de mucho tiempo. Personas que trabajan en la venta ambulante y en actividades de ferias; personas empleadas de hogar o de la hostelería sin regularizar y, por tanto, sin derecho a posibles prestaciones, además de quienes han visto suspendida su relación laboral pero no han recibido todavía las ayudas de ERTES u otros mecanismos de protección.

En relación a esto, estimamos que hemos tenido un aumento de las demandas del 35 %, siendo del 60% en zonas como Tres Barrios Amate, Polígono Sur, Torreblanca o Macarena Norte. Algunas Cáritas parroquiales están llegando a duplicar las ayudas.

 

Sistema de protección social debilitado

La crisis ha dejado ver esa fragilidad, la falta de respuesta, recursos e infraestructura en protección social. Miles de personas se han visto desprotegidas de la noche a la mañana. No han sabido a quién acudir. Los Servicios Sociales Comunitarios, ya de por si debilitados, con escasos recursos materiales y humanos, no han podido hacer frente a las consecuencias sociales de la pandemia con solvencia.

Prevemos que la crisis ha venido para quedarse e intuimos que lo peor aún no ha llegado. Una de las situaciones más preocupantes que observamos es la del aumento de las familias sin ingresos que tampoco están recibiendo ayudas por parte de la Administración, como por ejemplo los migrantes en situación irregular.

Es este, por tanto, el de las familias sin ingresos ni ayudas, un colectivo al que debemos prestar atención y que nos puede estar anunciando lo que está por venir en caso de que la crisis de la COVID-19 se prolongue. Si no se toman medidas oportunas, esta situación, por un lado, intensificaría las dificultades de las familias que se han quedado sin ingresos y, por otro, expandiría esta situación a nuevos hogares.

Llegará el momento, por ejemplo, en el que las personas que tenían negocios y se vean obligadas a cerrarlos, o las que tenían ahorros o redes de apoyo familiar, agoten sus recursos y necesiten también ayudas para no caer en una exclusión de la que hoy por hoy es difícil salir.

 

Cáritas Sevilla valora positivamente el Ingreso Mínimo Vital

Cáritas venía demandando hace tiempo una renta mínima estatal configurada como derecho subjetivo para quienes se encontraran en situación de vulnerabilidad económica. Creemos que el Ingreso Mínimo Vitalcumplirá una función de factor de estabilizador automático en épocas de crisis al generar una base mínima de protección para las personas que carezcan de ingresos.

Junto a ello consideramos esencial que nuestra comunidad autónoma mantenga la inversión que destina al sistema de rentas de inserción como prestación que puede complementar el Ingreso Mínimo Vital.

En Cáritas Sevilla llamamos a asumir esta dramática situación como una oportunidad. La oportunidad de fortalecer nuestro Estado del Bienestar y abrir un auténtico debate social sobre las políticas de lucha contra la pobreza y exclusión, teniendo como prioridad constante los derechos y la dignidad de todas las personas que formamos parte de nuestra sociedad y atenderlas según sus necesidades.

Esta crisis nos ha recordado la importancia de contar con un sistema sanitario eficaz, pero también la importancia de los servicios sociales, el tercer y olvidado pilar del estado del bienestar. Sin unos servicios sociales públicos de calidad y bien dotados, esta crisis, al igual que las anteriores y las que desgraciadamente habrán de venir, únicamente servirán para ahondar la brecha de la desigualdad.

 

El poder de cada persona, cada gesto cuenta

El próximo jueves celebramos la solemnidad del Corpus Christi, Día de la Caridad. Con motivo de esta celebración presentamos la campaña “El poder de cada persona, cada gesto cuenta” que titula la memoria que hoy presentamos también por este motivo.

Con este mensaje queremos poner en valor la generosidad de miles de ciudadanos que han prestado sus servicios, donado sus recursos o articulado mecanismos desde la más absoluta creatividad para apoyar económicamente nuestra acción social.

Desde la institución agradecemos cada gesto y animamos a la ciudadanía a seguir colaborando con aquellos que están pasando por un mal momento debido a la crisis. Como reza nuestro lema entorno al día de la Caridad, cada persona tiene el poder de cambiar las cosas con pequeños gestos. Es momento de construir juntos y junto a quien más lo necesita.

Enlace a Memoria web

Enlace a la Memoria 2019 en PDF

 

#ElPoderDeCadaPersona

#CadaGestoCuenta




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